Si eres instalador autónomo (electricista, fontanero, gas, climatización, solar o piscinas), cada trimestre te tocan dos siglas que asustan más de lo que deberían: el modelo 303 y el modelo 130. En realidad son dos cuentas sencillas que salen solas de tus facturas y tus gastos. Te explicamos qué son, cuándo se presentan y cómo no equivocarte.
Modelo 303: el IVA de cada trimestre
El 303 es la autoliquidación trimestral del IVA. La idea es simple: el IVA no es tuyo, lo cobras por Hacienda y se lo devuelves.
- IVA repercutido: el que has cobrado a tus clientes en tus facturas.
- IVA soportado: el que has pagado en tus compras y gastos de la actividad (material, furgoneta, herramienta, gestoría…).
- A pagar = repercutido − soportado. Si sale negativo, se compensa en el siguiente trimestre (o se pide devolución en el cuarto).
Solo entra el IVA deducible y de gastos afectos a la actividad. El combustible y la furgoneta tienen sus reglas; ante la duda, tu gestor.
Modelo 130: el «pago a cuenta» de tu IRPF
El 130 es el pago fraccionado del IRPF en estimación directa: un adelanto trimestral de tu renta. Se calcula sobre el rendimiento (ingresos − gastos deducibles) acumulado del año:
- El 20 % del rendimiento neto acumulado, menos los pagos de trimestres anteriores y las retenciones que ya te hayan practicado.
Si la mayoría de tus clientes son empresas y ya te retienen en factura, es posible que no tengas que presentar el 130 (cuando al menos el 70 % de tus ingresos llevan retención). De nuevo, tu gestor lo confirma.
Fechas: los cuatro trimestres
Ambos se presentan cuatro veces al año, en los 20 primeros días de abril, julio y octubre, y hasta el 30 de enero el del cuarto trimestre:
- 1T (ene-mar) → hasta el 20 de abril
- 2T (abr-jun) → hasta el 20 de julio
- 3T (jul-sep) → hasta el 20 de octubre
- 4T (oct-dic) → hasta el 30 de enero
Además, en enero se presentan los resúmenes anuales: el 390 (resumen del IVA) y la renta con el 100.
Los errores que más se repiten
- Meter gastos no afectos a la actividad: se los tumban en una comprobación.
- Olvidar el IVA de las compras: pagas más 303 del que toca.
- Traspapelar una factura de última hora: descuadra el trimestre.
- No guardar los justificantes: sin factura, no hay gasto deducible.
Que las cuentas salgan solas
Si llevas tus facturas y tus gastos al día, el 303 y el 130 no deberían costarte más que una revisión. La clave es no calcularlos a mano en una hoja el día 19.
En Thundrik tienes un apartado Fiscal que, a partir de tus facturas y gastos, te da el 303, el 130 (y el 390, 347 y las retenciones) ya cuadrados por trimestre, con el calendario de plazos, listos para que tú o tu gestoría los presentéis. Nada de fórmulas: los números salen de lo que ya tienes registrado. Puedes probarlo gratis —hasta el 1 de septiembre de 2026 es gratis y sin tarjeta—. Y si aún no lo tienes claro, empieza por cómo facturar siendo instalador autónomo.
> Este artículo es informativo y no sustituye el criterio de tu asesor fiscal.