La furgoneta de un instalador es un almacén con ruedas: cientos de referencias, material que entra y sale a diario y, justo el día de la instalación, falta la pieza que necesitas. Controlar el stock de la furgoneta no es burocracia, es no volver a bajar al almacén (ni a la ferretería) a media obra. Estas son las ideas que lo cambian.
El problema real: no sabes lo que llevas
El material se mueve solo: coges cable de la furgoneta, repones del almacén, gastas en una obra y no lo apuntas. Al cabo de unas semanas nadie sabe qué hay en cada sitio. Las consecuencias:
- Roturas de stock en plena instalación → un viaje extra o una obra a medias.
- Compras por duplicado «por si acaso» → dinero parado en la furgoneta.
- Material caducado o descatalogado olvidado en un cajón.
Tres reglas que lo arreglan
1. Cada cosa en su almacén (y la furgoneta es uno más)
No lleves un único inventario global: separa almacén y furgoneta(s). Así sabes de un vistazo qué tienes en cada sitio y puedes reponer la furgoneta desde el almacén con un traspaso, sin que cuadre mal el total.
2. Stock mínimo por artículo
Define un mínimo para lo que usas siempre (bridas, clemas, tubo corrugado, teflón, latiguillos…). Cuando bajas de ese umbral, salta el aviso y repones antes de quedarte tirado, no después.
3. Apunta el movimiento, no el inventario
Nadie recuenta la furgoneta cada noche. Lo sostenible es registrar el movimiento cuando ocurre: entra material de una compra, sale al imputarlo a una obra. El inventario se mantiene solo.
Del control al margen
Saber lo que llevas no es solo comodidad: es margen. Si cada material que sale se imputa a su obra, sabes lo que te ha costado de verdad cada trabajo (material + horas) y dejas de perder dinero en obras que parecían rentables. El stock bien llevado es la base de saber qué ganas.
Cómo lo hace Thundrik
En Thundrik el stock es multi-almacén: tienes tu almacén principal y una o varias furgonetas, con el stock de cada artículo repartido por ubicación y el total siempre cuadrado. Puedes traspasar material entre almacenes, fijar un stock mínimo que te avisa cuando hay que reponer, y el material sale del stock al facturar o al imputarlo a una obra, sin recuentos. Al comprar a tu proveedor, la entrada de material actualiza la ubicación que elijas.
Puedes probarlo gratis —hasta el 1 de septiembre de 2026 es gratis y sin tarjeta—. Y si quieres que cada material cuente en el precio, mira cómo hacer un presupuesto que se acepta.