Terminas la instalación, el cliente quiere dar de alta el gas y la comercializadora le pide «el certificado». El certificado de instalación de gas (IRG o IG, según el caso) es el equivalente al boletín eléctrico en el mundo del gas: un trámite sencillo si sabes los pasos. Aquí los tienes.
Qué es el certificado de gas
Es el documento oficial que acredita que una instalación receptora de gas cumple el Reglamento técnico de distribución y utilización de combustibles gaseosos (RD 919/2006 y su ITC-ICG 07). Lo emite una empresa instaladora de gas habilitada y es lo que la distribuidora y la comercializadora van a pedir para dar de alta el suministro o reactivarlo tras una modificación. Sin certificado, no hay gas.
Según el tipo de instalación se usa el modelo de instalación receptora (IRG) o el de instalación individual (IG); la denominación exacta del formulario depende de la ITC-ICG 07 y de tu comunidad autónoma, pero el contenido técnico es el mismo.
Cuándo es obligatorio
Lo habitual es que lo necesites para:
- Dar de alta una instalación nueva (vivienda, local, comunidad de vecinos).
- Modificar o ampliar una instalación existente (nuevos tramos, traslado de contador, más aparatos).
- Cambiar el tipo de gas (por ejemplo, de butano a gas natural).
- Reactivar un suministro cortado por seguridad o por baja prolongada.
Además, las instalaciones receptoras pasan inspección periódica cada cinco años; no es el mismo documento, pero si de la inspección salen defectos, la corrección acaba de nuevo en un certificado firmado por instalador habilitado.
Quién puede emitirlo
Solo una empresa instaladora de gas habilitada, con instalador de la categoría que corresponda (A, B o C) según la presión y el tipo de instalación. Igual que con el boletín eléctrico, el certificado no es un papel de trámite: es una declaración técnica de que la instalación es estanca, segura y reglamentaria, y el instalador responde de lo que firma.
Qué datos lleva
Un certificado de gas bien hecho identifica, como mínimo:
- Empresa instaladora (con su categoría y número de habilitación) y titular de la instalación.
- Emplazamiento y tipo de instalación (individual, común, local comercial).
- Tipo de gas (natural, propano, butano) y presión de suministro (BP, MPA, MPB).
- Caudal nominal total y potencia útil de los aparatos conectados, con su número.
- Resultado de la prueba de estanqueidad (la parte que nunca puede faltar).
- Fecha y firma del instalador.
Cómo se presenta (y por qué cambia según dónde estés)
El marco técnico (RD 919/2006) es estatal, pero la tramitación es competencia de cada comunidad autónoma y en el gas interviene además la distribuidora. Pasos generales:
- Ejecutas la instalación o la modificación conforme al reglamento.
- Haces la prueba de estanqueidad y la documentas.
- Cumplimentas el certificado (IRG o IG según el caso).
- Entregas copia al titular y comunicas el certificado a la distribuidora (y al órgano de industria de tu comunidad cuando el procedimiento lo exige).
- Con el certificado, el cliente ya puede contratar el suministro y pedir la puesta en servicio.
Si trabajas en varias comunidades, ten a mano el modelo y la vía de presentación de cada una: el formulario cambia, el contenido técnico no.
Errores que se repiten
- Estanqueidad sin documentar: sin prueba anotada, el certificado cojea y la puesta en servicio se retrasa.
- Modelo equivocado (IRG donde tocaba IG, o al revés), que obliga a repetir el trámite.
- Datos del titular incompletos, que bloquean el alta con la comercializadora.
- Guardarlo solo en papel: cuando el cliente lo pierde y la distribuidora lo pide años después, toca reconstruirlo. Mejor tenerlo en digital y poder reexpedirlo.
El certificado, junto al resto del trabajo
Lo cómodo es que el certificado no viva en una carpeta aparte, sino dentro del mismo expediente del cliente: presupuesto, parte de trabajo, factura y su certificado de instalación, todo enlazado. Así, cuando te lo pidan meses después, lo tienes en dos clics.
En Thundrik llevas los certificados de instalación numerados por año dentro de la ficha de cada trabajo, junto al presupuesto y la factura: el boletín eléctrico (CIE) ya está validado y el de gas se genera como borrador mientras se coteja con el modelo oficial de cada comunidad. Puedes probarlo gratis (gratis para todos hasta el 1 de septiembre de 2026, sin tarjeta). Si además haces electricidad, mira el boletín eléctrico (CIE) paso a paso, y si trabajas el gas a diario, la página de Thundrik para instaladores de gas va al grano con tu día a día.